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Nicolás BongiornoPsicólogo clínico · M.P. 8209

Psicología básica

La memoria: cómo recordamos, por qué olvidamos y qué guarda el cuerpo

Recordar no es reproducir una grabación. Cómo funciona la memoria, por qué olvidamos y por qué las emociones dejan marcas tan fuertes.

Escrito y revisado por Lic. Nicolás Raúl Bongiorno, psicólogo clínico (M.P. 8209)Lectura de 3 minutosÚltima revisión:

En pocas palabras

La memoria es la capacidad de registrar, guardar y recuperar información y experiencias. Se distinguen la memoria de trabajo, de corto plazo, y la memoria de largo plazo, que incluye recuerdos de hechos, de vivencias y de habilidades. Recordar no es reproducir una grabación: cada vez que recordamos, reconstruimos. Las emociones intensas fijan los recuerdos con más fuerza, y el estrés y la angustia afectan la memoria cotidiana.

En este artículo
  1. Qué es la memoria
  2. Los tipos de memoria
  3. Recordar es reconstruir
  4. Por qué olvidamos
  5. Memoria y emociones
  6. Cuándo consultar

No, no es que te estés poniendo viejo. Es entrar a la cocina y no acordarte a qué ibas. Es acordarte de la letra completa de una canción de hace treinta años y no del nombre de la persona que te presentaron recién. Es ese olor que de golpe te devuelve a la casa de tu abuela. La memoria no es un archivo ordenado: es algo mucho más vivo, y bastante más caprichoso.

Qué es la memoria

La memoria es la capacidad de registrar, guardar y recuperar información y experiencias. Sin ella no habría aprendizaje, ni identidad, ni historia propia: somos, en buena medida, lo que recordamos.

Los tipos de memoria

La psicología distingue varios sistemas que trabajan juntos:

  • Memoria de trabajo: la que usamos para sostener algo en la mente mientras lo usamos, como un número de teléfono antes de anotarlo. Es breve y tiene poca capacidad.
  • Memoria de largo plazo: la que guarda información durante días, años o toda la vida. Tiene tres formas principales:
  • Episódica: los recuerdos de lo que vivimos, con su lugar y su momento (el día que nació tu hijo).
  • Semántica: los conocimientos generales (la capital de Francia, qué es un perro).
  • Procedimental: las habilidades que hacemos sin pensar (andar en bici, manejar, escribir en un teclado).

El psicólogo Endel Tulving fue quien propuso la distinción entre memoria episódica y semántica.

Recordar es reconstruir

Una de las ideas más importantes de la psicología de la memoria es que recordar no es reproducir una grabación. Cada vez que traemos un recuerdo, lo reconstruimos: completamos huecos, mezclamos detalles, le sumamos lo que sabemos ahora. La psicóloga Elizabeth Loftus mostró en numerosos estudios cuánto pueden modificarse los recuerdos según cómo se pregunta o lo que se escucha después.

Esto no significa que los recuerdos sean falsos, sino que son vivos: cambian con nosotros.

Por qué olvidamos

Olvidar no es solo una falla, también es una función: la mente selecciona qué guardar. Olvidamos porque no prestamos atención al registrar, porque un recuerdo nuevo interfiere con uno viejo o porque no volvimos a usarlo.

Desde el psicoanálisis, además, hay olvidos que no son casuales: aquello que angustia puede quedar fuera de la conciencia, por represión (los mecanismos de defensa).

Memoria y emociones

Las experiencias cargadas de emoción se recuerdan con más fuerza: por eso recordamos dónde estábamos en un momento muy alegre o muy triste. Pero el estrés sostenido y la angustia hacen lo contrario con la memoria cotidiana: cuesta concentrarse, retener, recordar. Mucha gente que consulta por «problemas de memoria» en realidad está atravesando ansiedad, depresión o agotamiento.

No recordamos lo que pasó. Recordamos lo que nos pasó.

Cuándo consultar

Los olvidos cotidianos son normales. Conviene consultar con un médico si los olvidos son frecuentes y van en aumento, si afectan la vida diaria, si alguien cercano los nota o si aparecen desorientación o cambios de conducta. Y si sentís que los olvidos vienen con mucha angustia o cansancio, puede ayudar un espacio terapéutico. Podés escribirme.

Para poner en práctica técnicas de estudio con respaldo científico, te espera el laboratorio de aprender a aprender.

Para seguir leyendo

  • Tulving, E. (1972). «Episodic and semantic memory». En E. Tulving y W. Donaldson (Eds.), Organization of Memory.
  • Baddeley, A. (2007). Working Memory, Thought, and Action. Oxford University Press.
  • Schacter, D. L. (2001). Los siete pecados de la memoria.

Preguntas frecuentes

¿Cuáles son los tipos de memoria?

La memoria de trabajo, de corto plazo, y la memoria de largo plazo, que incluye la episódica (lo vivido), la semántica (los conocimientos) y la procedimental (las habilidades).

¿Por qué cambian los recuerdos?

Porque recordar es reconstruir: cada vez que traemos un recuerdo, lo completamos y lo modificamos con lo que sabemos y sentimos en el presente.

¿La ansiedad afecta la memoria?

Sí. El estrés sostenido, la ansiedad y la depresión dificultan la concentración y la memoria cotidiana. Suelen mejorar cuando se atiende el malestar de fondo.

Este artículo tiene fines de divulgación y no reemplaza una consulta profesional. Si estás atravesando una situación de riesgo, comunicate con el 911 o con el Centro de Asistencia al Suicida (135 desde CABA y GBA; 0800-345-1435 desde todo el país).

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Lic. Nicolás Raúl Bongiorno
Psicólogo clínico, M.P. 8209. Más de 15 años de práctica, con orientación junguiana, base psicoanalítica y perspectiva integrativa. Conocé más sobre mí.

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