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Nicolás BongiornoPsicólogo clínico · M.P. 8209

Laboratorio

Laboratorio de meditación

Nueve prácticas cortas de distintas tradiciones, guiadas paso a paso, con un temporizador con campana y un registro para notar qué te pasa. Siempre con un pie en la psicología.

En pocas palabras

El laboratorio de meditación ofrece nueve prácticas guiadas de distintas tradiciones: atención a la respiración, solo sentarse (zazen), meditación caminando, anotar (vipassana), bondad amorosa (metta), pensamientos como hojas en un río, una palabra que calma (respuesta de relajación de Benson), relajación muscular progresiva (Jacobson) y contemplación de un mandala inspirada en Jung, más un temporizador con campana y un registro de práctica.

No, no hace falta un almohadón especial, incienso ni una hora libre. Hace falta un lugar donde sentarte un rato y la disposición a darte cuenta, una y otra vez, de que te fuiste a otro lado. Y volver. Cada vez que volvés, entrenás algo. No hay meditaciones «buenas» o «malas»: hay ratos de práctica.

Estas prácticas vienen de tradiciones distintas, de Oriente y de Occidente, y de la propia psicología. Al lado de cada una te cuento de dónde viene y qué puede aportar. Si querés el mapa completo, leé qué es la meditación.

  • Corto y seguido. Cinco minutos todos los días valen más que una hora una vez.
  • Podés frenar. Abrir los ojos y moverte siempre está permitido.
  • Sin registro. Tus notas quedan en tu dispositivo.

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Temporizador de sesión

Para cualquiera de las prácticas, o para sentarte en silencio. Una campana marca el comienzo y otra el final; si querés, también una a mitad de camino.

01 · Atención focalizada

Atención a la respiración

La práctica base de muchas tradiciones, llamada a veces samatha (calma). Entrena la concentración: sostener la atención en un punto y volver cada vez que se va.

  1. Postura. Sentate con la espalda derecha y los hombros sueltos. Ojos cerrados o la mirada apoyada en el piso.
  2. Encontrá la respiración. Donde la sientas más clara: la nariz, el pecho o la panza. No la cambies: solo observala.
  3. Contá. Contá cada exhalación del uno al diez. Al llegar a diez, volvé a uno. Si te perdés, volvé a uno sin enojarte.
  4. Soltá el conteo. Ahora seguí solo con la sensación del aire entrando y saliendo.
  5. Cerrar. Notá cómo estás ahora, sin juzgarlo. Abrí los ojos despacio.

02 · Zen

Solo sentarse

El shikantaza del zen: sin objeto, sin conteo, sin meta. Sentarse con la espalda derecha y dejar que pensamientos, sonidos y sensaciones aparezcan y se vayan, como nubes en el cielo. Usá el temporizador de arriba con 5 o 10 minutos. Más en meditación zen y zazen.

  1. Sentate frente a una pared lisa, a un metro. Mirada baja, ojos entreabiertos.
  2. Manos sobre el regazo: la izquierda sobre la derecha, los pulgares apenas tocándose.
  3. Respirá por la nariz con naturalidad.
  4. No persigas los pensamientos ni los rechaces. Si te enganchás con uno, volvé a la postura.

Desde la psicología, es una práctica de monitoreo abierto: entrena la capacidad de observar sin reaccionar.

03 · Zen y vipassana

Meditación caminando

El kinhin del zen y la caminata atenta de la vipassana. Ideal si te cuesta quedarte quieto o si la quietud te angustia.

  1. Un espacio. Elegí un recorrido corto, de diez o quince pasos, en tu casa o al aire libre.
  2. Muy despacio. Caminá a la mitad de tu velocidad. Notá cómo se levanta el pie, cómo avanza y cómo se apoya.
  3. Con la respiración. Podés coordinar: un paso al inhalar, otro al exhalar.
  4. Al girar. Al final del recorrido, frená, notá el giro y volvé.
  5. Cerrar. Quedate quieto unos segundos, sintiendo los pies en el piso.

04 · Vipassana

Anotar

Una técnica de la vipassana: cada vez que algo capta tu atención, ponele una etiqueta mental breve y suave, y volvé a la respiración. Poner en palabras lo que sentimos, según la investigación, baja su intensidad.

  1. Anclá. Empezá atendiendo a la respiración en la panza: «subiendo», «bajando».
  2. Etiquetá lo que aparece. Si aparece un pensamiento: «pensando». Un sonido: «oyendo». Un picor: «picor». Una emoción: «tristeza», «impaciencia».
  3. Suave y breve. La etiqueta es como una nota al margen, en voz baja. Después, volvé a la respiración.
  4. Notá los cambios. Fijate cómo cada cosa aparece, cambia y se va.

05 · Bondad amorosa

Bondad amorosa (metta)

Repetí las frases en silencio, despacio, dirigiéndolas a cada persona. No hace falta sentir algo especial: alcanza con la intención. Más en meditación metta.

  1. Para vos. «Que pueda estar en paz. Que pueda estar a salvo. Que pueda vivir con tranquilidad.»
  2. Para alguien querido. Imaginalo frente a vos: «Que estés en paz. Que estés a salvo. Que vivas con tranquilidad.»
  3. Para alguien neutro. Alguien que ves seguido pero no conocés: el vecino, el cajero. Las mismas frases.
  4. Para alguien difícil. Empezá por alguien que solo te moleste un poco. Si cuesta, volvé a vos. Las mismas frases.
  5. Para todos. «Que todos los seres estén en paz. Que todos estén a salvo.»

06 · Psicología

Pensamientos como hojas en un río

Un ejercicio de la terapia de aceptación y compromiso para practicar la defusión: ver los pensamientos como pensamientos, no como verdades ni como órdenes.

  1. El río. Imaginá que estás sentado a la orilla de un arroyo tranquilo. Sobre el agua flotan hojas que pasan.
  2. Cada pensamiento, una hoja. Cuando aparezca un pensamiento, ponelo sobre una hoja y dejalo pasar con la corriente. Sea lo que sea: un plan, una preocupación, un juicio.
  3. Si te subiste a la hoja. Si notás que te fuiste con un pensamiento, no pasa nada: volvé a la orilla y seguí mirando.
  4. Cerrar. Despedite del río. ¿Qué pensamientos volvían una y otra vez?

07 · Psicología

Una palabra que calma

El cardiólogo Herbert Benson describió la respuesta de relajación: repetir una palabra al exhalar, con una actitud pasiva hacia los pensamientos. No es la meditación trascendental (que se enseña con un mantra asignado), sino una versión libre. Elegí una palabra que te transmita calma: «paz», «uno», «suelto», «calma» o la que quieras.

  1. Cómodo. Sentate cómodo y cerrá los ojos. Aflojá los músculos, de los pies a la cara.
  2. La palabra. Respirá por la nariz y, cada vez que exhales, decí en silencio «calma».
  3. Sin pelear. Si aparecen pensamientos, no los combatas: decite «bueno» y volvé a «calma».
  4. Volver despacio. Quedate unos instantes en silencio con los ojos cerrados antes de abrirlos.

08 · Psicología

Relajación muscular progresiva

La técnica de Edmund Jacobson: tensar un grupo de músculos unos cinco segundos y soltarlo, notando la diferencia. Muy útil si cargás tensión en el cuerpo. No tenses hasta que duela; si tenés una lesión, salteá esa zona.

  1. Manos. Cerrá los puños con fuerza… y soltá. Notá la diferencia.
  2. Brazos. Doblá los codos tensando los brazos… y soltá.
  3. Hombros. Subilos hacia las orejas… y dejalos caer.
  4. Cara. Apretá los ojos y la mandíbula… y aflojá.
  5. Panza. Tensá el abdomen… y soltá.
  6. Piernas. Estirá las piernas y apretá los muslos… y soltá.
  7. Pies. Llevá los dedos de los pies hacia vos… y soltá.
  8. Todo el cuerpo. Recorrelo con la atención y notá cómo está ahora, más pesado o más liviano.

09 · Jung

Contemplar un mandala

Para Jung, el mandala es un símbolo de la totalidad y del centro, que aparece cuando la psique busca orden. Mirá este mandala durante unos minutos, sin analizarlo, dejando que la mirada vaya al centro. Después, respondé las preguntas. Más en Jung y la meditación.

Mandala generado al azar, con formas concéntricas alrededor de un centro

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Registro de práctica

Anotar después de meditar ayuda a notar los cambios y a elegir las prácticas que te sirven.

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Plan de 7 días

Una práctica distinta por día, de cinco a diez minutos. Queda guardado solo en este navegador.

0 de 7 días

Para seguir leyendo

  • Kabat-Zinn, J. (1990). Vivir con plenitud las crisis.
  • Benson, H. (1975). La relajación.
  • Hayes, S. C., Strosahl, K. D. y Wilson, K. G. (2012). Acceptance and Commitment Therapy (2.ª ed.). Guilford Press.
  • Jung, C. G. (1950). «Sobre el simbolismo del mandala». En Los arquetipos y lo inconsciente colectivo (Obra completa, vol. 9/1).

Primer paso

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