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Nicolás BongiornoPsicólogo clínico · M.P. 8209

Psicología básica

El apego: cómo los primeros vínculos marcan la forma en que queremos

La forma en que nos cuidaron de chicos deja una huella en cómo nos vinculamos de grandes. Qué es el apego y qué se puede hacer con él.

Escrito y revisado por Lic. Nicolás Raúl Bongiorno, psicólogo clínico (M.P. 8209)Lectura de 3 minutosÚltima revisión:

En pocas palabras

El apego es el vínculo emocional que un bebé construye con quienes lo cuidan, y que le da seguridad para explorar el mundo. La teoría fue desarrollada por John Bowlby y Mary Ainsworth. Según cómo fueron esos primeros cuidados, se describen estilos de apego —seguro, ansioso, evitativo y desorganizado— que influyen en los vínculos adultos, aunque no los determinan: pueden cambiar con nuevas experiencias y con terapia.

En este artículo
  1. Qué es el apego
  2. Los estilos de apego
  3. El apego en la vida adulta
  4. ¿Se puede cambiar?

No, no es que «elijas mal». Es esa angustia cuando el otro tarda en contestar un mensaje, o esa necesidad de irte justo cuando alguien se acerca demasiado. Es el miedo a que te dejen, o el miedo a depender. Antes de saber hablar ya aprendimos algo sobre el amor: si el otro viene cuando lloramos, si se queda, si se va. Eso que aprendimos tan temprano sigue hablando bajito en cada vínculo.

Qué es el apego

El psiquiatra y psicoanalista británico John Bowlby propuso, a mediados del siglo XX, que los bebés nacen con una necesidad básica de vincularse con un cuidador que los proteja. A ese lazo emocional lo llamó apego. No es un capricho ni una «malcrianza»: es una necesidad tan básica como alimentarse.

Una figura de apego funciona como base segura: el chico se aleja a explorar el mundo y vuelve a ella cuando tiene miedo. Si esa base está disponible, se anima a explorar más.

Los estilos de apego

La psicóloga Mary Ainsworth estudió cómo reaccionaban los bebés cuando su madre se iba y volvía en una situación de laboratorio. A partir de esas observaciones, y de investigaciones posteriores, se describieron cuatro estilos:

  • Seguro: el chico confía en que el cuidador va a estar. Se angustia cuando se va, pero se calma cuando vuelve.
  • Ansioso (o ambivalente): el cuidado fue intermitente. El chico se aferra, se angustia mucho y le cuesta calmarse.
  • Evitativo: el cuidado fue distante. El chico aprende a no mostrar necesidad, como si no le importara.
  • Desorganizado: la figura que debía dar seguridad también daba miedo. El chico no encuentra una estrategia clara.

Ningún estilo es una falla del chico: son formas inteligentes de adaptarse al cuidado que tuvo.

El apego en la vida adulta

Las investigaciones posteriores mostraron que esos patrones tienden a aparecer también en la pareja y en otros vínculos cercanos:

  • con apego seguro, es más fácil pedir, confiar y tolerar la distancia;
  • con apego ansioso, aparece el miedo al abandono, la necesidad de confirmación, los celos (dependencia emocional);
  • con apego evitativo, cuesta mostrar fragilidad y la cercanía se vive como amenaza;
  • con apego desorganizado, los vínculos pueden sentirse a la vez necesarios y peligrosos.

Por eso tantas personas sienten que repiten la misma historia con distintas parejas (patrones que se repiten en los vínculos).

No elegimos cómo nos quisieron. Sí podemos aprender otras formas de querer.

¿Se puede cambiar?

Sí. El estilo de apego no es un destino. Los investigadores hablan de seguridad adquirida: personas que tuvieron una infancia difícil pero que, a partir de vínculos reparadores —una pareja, un amigo, un docente, una terapia—, pudieron construir una forma más segura de vincularse. La relación terapéutica, en sí misma, puede funcionar como una base segura desde la cual revisar la propia historia.

Si te reconocés en alguno de estos patrones, podés leer sobre dificultades vinculares o escribirme. Si sos madre o padre, también te puede servir maternidad y paternidad.

Para reflexionar sobre tu forma de vincularte (sin tests ni etiquetas), podés usar el laboratorio de vínculos y límites.

Para seguir leyendo

  • Bowlby, J. (1969). El apego (vol. 1 de la trilogía El apego y la pérdida).
  • Ainsworth, M. D. S., Blehar, M. C., Waters, E. y Wall, S. (1978). Patterns of Attachment.
  • Bowlby, J. (1988). Una base segura: aplicaciones clínicas de una teoría del apego.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el apego en psicología?

Es el vínculo emocional que un bebé construye con quienes lo cuidan y que le da seguridad para explorar el mundo. La teoría fue desarrollada por John Bowlby y Mary Ainsworth.

¿Cuáles son los tipos de apego?

Se describen cuatro estilos: seguro, ansioso o ambivalente, evitativo y desorganizado.

¿El tipo de apego se puede cambiar?

Sí. A partir de vínculos reparadores y de la psicoterapia, muchas personas desarrollan una forma más segura de vincularse, lo que se conoce como seguridad adquirida.

Este artículo tiene fines de divulgación y no reemplaza una consulta profesional. Si estás atravesando una situación de riesgo, comunicate con el 911 o con el Centro de Asistencia al Suicida (135 desde CABA y GBA; 0800-345-1435 desde todo el país).

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Lic. Nicolás Raúl Bongiorno
Psicólogo clínico, M.P. 8209. Más de 15 años de práctica, con orientación junguiana, base psicoanalítica y perspectiva integrativa. Conocé más sobre mí.

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