Saltar al contenido
Nicolás BongiornoPsicólogo clínico · M.P. 8209

Ansiedad y emociones

La culpa: cuando la voz que juzga no se calla

Hay una culpa que ayuda a reparar y otra que no se calla nunca. Cómo distinguirlas y qué hacer con esa voz interna que juzga.

Escrito y revisado por Lic. Nicolás Raúl Bongiorno, psicólogo clínico (M.P. 8209)Lectura de 3 minutosÚltima revisión:

En pocas palabras

La culpa es la emoción que aparece cuando sentimos que dañamos a alguien o fallamos a nuestros propios valores. En su justa medida, ayuda a reparar. Se vuelve un problema cuando es desproporcionada, constante o aparece sin un daño real; en terapia se trabaja para comprender de dónde viene esa voz que juzga.

En este artículo
  1. La culpa que repara y la que paraliza
  2. De dónde viene esa voz
  3. Señales de una culpa que lastima
  4. Cómo se trabaja en terapia

No, no sos una mala persona. Es esa voz que te habla al oído desde temprano: «tendrías que haber», «otra vez lo mismo», «¿quién te creés?». Una voz que nunca descansa, que cobra intereses por cosas que ya pagaste y que tiene una memoria envidiable para tus errores y una muy mala para tus aciertos.

La culpa es una de las emociones más humanas. Y también una de las que más sufrimiento silencioso genera.

La culpa que repara y la que paraliza

Hay una culpa sana: aparece cuando lastimamos a alguien o actuamos en contra de lo que valoramos. Nos incomoda lo justo para pedir perdón, reparar y aprender. Cumple su función y se va.

Y hay otra culpa que no se va nunca. Es desproporcionada, aparece aunque no haya un daño real, se activa por cosas mínimas o por el simple hecho de pensar en uno mismo. No lleva a reparar: lleva a castigarse.

De dónde viene esa voz

Freud describió una instancia psíquica que llamó superyó: la internalización de las normas, las prohibiciones y las exigencias de quienes nos criaron y de la cultura. Es necesaria para vivir con otros, pero cuando es muy severa se vuelve un juez implacable que no admite errores.

Muchas veces esa voz tiene acento conocido: repite frases que escuchamos de chicos, mandatos familiares, ideales imposibles. Reconocer de quién es esa voz es el primer paso para dejar de obedecerla sin pensar.

Señales de una culpa que lastima

  • sentirte responsable de cosas que no dependen de vos;
  • no poder disfrutar sin sentir que «no lo merecés»;
  • pedir perdón todo el tiempo;
  • dificultad para decir que no o para poner límites;
  • castigarte durante días por errores pequeños.

Reparar es mirar lo que pasó y hacer algo con eso. Castigarse es quedarse a vivir en lo que pasó.

Cómo se trabaja en terapia

En terapia se trata de distinguir la responsabilidad real de la culpa heredada; de entender qué historia sostiene esa exigencia, y de construir una voz interna más justa: que pueda reconocer errores sin destruirte por ellos. Leé también Autoestima.

Perdonarse no es justificarse. Es, a veces, el acto más honesto que podemos hacer con nosotros mismos.

Para practicar una forma más amable de hablarte, te espera el laboratorio de autoestima y autocompasión.

Para seguir leyendo

  • Freud, S. (1923). El yo y el ello.
  • Freud, S. (1930). El malestar en la cultura.

Preguntas frecuentes

¿Es normal sentir culpa por todo?

Es frecuente, pero no es inevitable. Una culpa constante y desproporcionada suele tener raíces en la historia de cada uno y puede trabajarse en terapia.

¿Cuál es la diferencia entre culpa y responsabilidad?

La responsabilidad mira lo que pasó y busca reparar. La culpa excesiva se queda en el castigo, aunque ya no haya nada para reparar.

¿Cómo dejar de sentir culpa?

No se trata de dejar de sentirla del todo, sino de que vuelva a su medida. Comprender de dónde viene esa voz y revisarla con un profesional ayuda mucho.

Este artículo tiene fines de divulgación y no reemplaza una consulta profesional. Si estás atravesando una situación de riesgo, comunicate con el 911 o con el Centro de Asistencia al Suicida (135 desde CABA y GBA; 0800-345-1435 desde todo el país).

¿Te sirvió? Compartilo con alguien a quien pueda ayudarle

WhatsApp

Lic. Nicolás Raúl Bongiorno
Psicólogo clínico, M.P. 8209. Más de 15 años de práctica, con orientación junguiana, base psicoanalítica y perspectiva integrativa. Conocé más sobre mí.

Primer paso

Si este texto te resonó, podemos conversarlo

Escribime y coordinamos una primera entrevista, en Alta Gracia u online. No hace falta traer nada resuelto: alcanza con las ganas de empezar a mirar.

La primera entrevista es para conocernos, sin compromiso de continuar.

«Elegir a Nicolás como psicólogo a pesar de la distancia geográfica fue una inmejorable decisión. […]»Paciente en Google · +100 opiniones