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Nicolás BongiornoPsicólogo clínico · M.P. 8209

Laboratorio

Laboratorio de flexibilidad yoica

Ni rígido ni desbordado: ejercicios para un yo que pueda adaptarse a lo que la vida trae sin perderse en el camino.

En pocas palabras

La flexibilidad yoica es la capacidad del yo de adaptarse a situaciones nuevas, tolerar emociones intensas y cambiar de punto de vista sin quebrarse ni volverse rígido. El psicólogo Jack Block la estudió como ego-resiliencia. Este laboratorio propone ejercicios para entrenarla: las tres sillas, otras explicaciones posibles, el diálogo con las voces internas y el reconocimiento de las propias defensas.

No, no es ser «de goma» ni adaptarse a todo. Es como un árbol que se dobla con el viento y vuelve a su lugar, en vez de quebrarse o de quedar tirado en el piso. Es poder decir «quizás me equivoqué», cambiar de plan sin sentir que se cae el mundo, escuchar una crítica sin derrumbarte y también sin atrincherarte.

El psicólogo Jack Block estudió durante décadas lo que llamó ego-resiliencia: la capacidad del yo de ajustarse a lo que cada situación pide. Un yo demasiado rígido se defiende de todo y se rompe ante lo nuevo; uno demasiado blando queda a merced de cada emoción. Desde Jung, la flexibilidad también es dejar que el yo dialogue con el sí-mismo: escuchar lo que viene de más adentro sin perder el timón.

  • Curiosidad, no juicio. No se trata de corregirte: se trata de ampliar.
  • Sin registro. Lo que escribas queda en tu dispositivo.
  • Con un conflicto real. Los ejercicios funcionan mejor con algo tuyo.

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Las tres sillas

Pensá en un conflicto con alguien. Sentate, de verdad o con la imaginación, en tres sillas distintas y escribí desde cada una. Cambiar de lugar físico ayuda a cambiar de punto de vista.

¿Qué siento, qué pienso, qué necesito?

Escribí en primera persona, como si fueras esa persona. ¿Qué siente, qué teme, qué necesita?

Alguien sabio y que quiere a los dos. ¿Qué ve que ustedes no ven? ¿Qué les diría?

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Otras explicaciones posibles

Ante algo que nos afecta, la cabeza elige una explicación, muchas veces la peor, y la da por cierta. Un yo flexible puede sostener varias a la vez. Escribí al menos tres antes de mirar los ejemplos.

La situación

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Las voces internas

Adentro nuestro no habla una sola voz. Hay una que exige, otra que tiene miedo, otra que cuida, otra que se rebela. Jung las pensaba como complejos que actúan con cierta autonomía. El problema no es que existan, sino que una sola tome el control. Elegí la que más suena en tu vida hoy y conversá con ella.

¿Qué voz querés escuchar?

Suele decir «no alcanza», «tendrías que», «otra vez lo mismo». Muchas veces aprendió a exigir para protegerte de un fracaso o de una crítica.

Preguntale: ¿de qué me querés proteger? ¿Desde cuándo estás? ¿Qué pasaría si te relajaras un poco?

Escribí la pregunta, dejá que la voz conteste sin censurarla y respondé desde tu yo adulto. Es una forma sencilla de imaginación activa.

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¿Qué hago para no sentir?

Todos tenemos formas de protegernos de lo que duele: los mecanismos de defensa. Un yo rígido usa siempre las mismas; uno flexible puede reconocerlas y elegir. ¿Qué defensa aparece en cada escena?

¿Qué defensa es?

Aciertos: 0 de 0

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Pequeños cambios

La flexibilidad también se entrena en lo cotidiano. Un desafío chico para hoy:

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Plan de 7 días

Una práctica por día. Queda guardado solo en este navegador.

0 de 7 días

Para seguir leyendo

  • Block, J. H. y Block, J. (1980). «The role of ego-control and ego-resiliency in the organization of behavior». En W. A. Collins (Ed.), Minnesota Symposia on Child Psychology, vol. 13.
  • Freud, A. (1936). El yo y los mecanismos de defensa.
  • Jung, C. G. (1951). Aion. Contribuciones a los simbolismos del sí-mismo.

Primer paso

¿Querés empezar a conversarlo?

Escribime y coordinamos una primera entrevista, en Alta Gracia u online. No hace falta traer nada resuelto: alcanza con las ganas de empezar a mirar.

La primera entrevista es para conocernos, sin compromiso de continuar.

«Nicolas es muy profesional con una gran calidad humana, escucha y sabe acompañarte en el proceso!»Paciente en Google · +100 opiniones

Recursos

Para seguir pensándolo