Los complejos según Jung: cuando algo nos toca y reaccionamos de más
Hay temas que nos desbordan aunque sepamos que no es para tanto. Jung los llamó complejos: núcleos cargados de emoción que actúan por su cuenta.
En pocas palabras
Para Carl Gustav Jung, un complejo es un conjunto de recuerdos, imágenes e ideas unidos por una misma carga emocional, que funciona con cierta autonomía dentro de la psique. Se nota cuando algo «nos toca» y reaccionamos de una forma desproporcionada. Todos tenemos complejos; el trabajo terapéutico consiste en hacerlos conscientes para que dejen de manejarnos.
En este artículo
No, no es que seas exagerado. Es ese comentario de tu jefe que te arruina la semana, el tono de tu madre que en dos segundos te devuelve a los doce años, la crítica mínima que se te queda dando vueltas toda la noche. Sabés que no es para tanto. Y aun así, el cuerpo se pone en marcha antes de que puedas pensar. Algo te tocó. Jung tenía un nombre para eso.
Qué es un complejo
Antes de desarrollar su propia escuela, Carl Gustav Jung trabajó con el experimento de asociación de palabras: leía una lista de palabras y la persona debía responder con lo primero que se le ocurriera. Notó que, ante ciertas palabras, las respuestas se demoraban, se repetían, se olvidaban o venían acompañadas de cambios en la respiración y en la piel. Esas palabras tocaban algo.
A ese «algo» lo llamó complejo: un conjunto de recuerdos, imágenes, ideas y sensaciones agrupados alrededor de un mismo núcleo emocional. Podés ver la definición breve en el glosario junguiano.
Lo característico de un complejo es que funciona con cierta autonomía: no le pide permiso al yo. Aparece, toma el control por un rato y después se retira, dejándonos con la pregunta de siempre: «¿por qué reaccioné así?».
Cómo se nota en la vida cotidiana
Jung decía, con humor, que no somos nosotros los que tenemos complejos, sino que muchas veces los complejos nos tienen a nosotros. Algunas señales:
- una reacción desproporcionada frente a algo pequeño;
- temas sobre los que no podemos hablar sin alterarnos;
- situaciones que se repiten con personas distintas;
- lapsus, olvidos o torpezas siempre alrededor del mismo asunto;
- la sensación de «no era yo» después de una discusión.
Algunos complejos llevan nombres conocidos: el complejo materno o paterno (la marca que dejaron esas figuras y que proyectamos en otros), el complejo de inferioridad, el complejo de poder. Pero cada complejo es singular: tiene la forma de la propia historia.
El complejo del yo
Para Jung, el propio yo también es un complejo: el centro de la conciencia, el que dice «yo soy esto», el que recuerda, decide y se reconoce en el espejo. Es el complejo más estable y el que nos da continuidad. Pero no es el único habitante de la casa. Cuando otro complejo se activa con fuerza, el yo queda desplazado por un momento, y ahí aparece el «no sé qué me pasó».
Este punto también ayuda a entender la relación entre el yo y el sí-mismo, la totalidad de la psique, de la que el yo es solo una parte.
Un complejo no es una enfermedad
Tener complejos no significa estar enfermo. Son parte de la estructura normal de cualquier persona: se forman con experiencias intensas, heridas, vínculos tempranos y también con lo que heredamos de nuestra familia. El problema no es tenerlos, sino que actúen siempre en la oscuridad.
Un complejo que no se mira se repite. Uno que se mira, de a poco, se transforma.
Cómo se trabaja en terapia
En psicoterapia junguiana, el trabajo con los complejos no busca «eliminarlos», sino conocerlos: reconocer cuándo se activan, de dónde vienen, qué imágenes y emociones traen y qué necesitan. Los sueños, las proyecciones y los patrones que se repiten en los vínculos son puertas de entrada. Con el tiempo, aquello que nos dominaba pasa a ser algo con lo que podemos dialogar.
Si sentís que hay temas que te desbordan siempre de la misma manera, podés leer sobre la terapia junguiana o escribirme. A veces alcanza con empezar a nombrarlo.
Para seguir leyendo
- Jung, C. G. (1904-1910). Estudios experimentales (Obra completa, vol. 2). Incluye los trabajos sobre el experimento de asociación.
- Jung, C. G. (1934). «Consideraciones generales sobre la teoría de los complejos». En La dinámica de lo inconsciente (Obra completa, vol. 8).
- Jung, C. G. y otros (1964). El hombre y sus símbolos.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un complejo según Jung?
Es un conjunto de recuerdos, ideas e imágenes unidos por una misma carga emocional, que actúa con cierta autonomía dentro de la psique y se activa ante situaciones que lo tocan.
¿Todos tenemos complejos?
Sí. Son parte de la estructura normal de la psique. El problema no es tenerlos, sino que actúen sin que nos demos cuenta.
¿Qué es el complejo del yo?
Para Jung, el yo es el complejo central de la conciencia: el que nos da identidad y continuidad. Es el más estable, pero no el único, y puede quedar desplazado cuando otro complejo se activa con fuerza.
Este artículo tiene fines de divulgación y no reemplaza una consulta profesional. Si estás atravesando una situación de riesgo, comunicate con el 911 o con el Centro de Asistencia al Suicida (135 desde CABA y GBA; 0800-345-1435 desde todo el país).
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Lic. Nicolás Raúl Bongiorno
Psicólogo clínico, M.P. 8209. Más de 15 años de práctica, con orientación junguiana, base psicoanalítica y perspectiva integrativa. Conocé más sobre mí.
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