El duelo migratorio: lo que se deja al irse
Migrar implica ganar mucho, pero también perder. El duelo migratorio es real aunque la decisión haya sido propia y acertada.
Laboratorio
No para «superar» una pérdida, sino para acompañarla. Ejercicios suaves para darle lugar al dolor, al recuerdo y también a la vida que sigue.
En pocas palabras
El laboratorio de duelo propone ejercicios para acompañar una pérdida: comprender el duelo como un ir y venir entre el dolor y la reconstrucción (modelo de doble proceso de Stroebe y Schut), escribir una carta a quien ya no está, registrar lo que esa persona dejó, pensar rituales propios y planificar las fechas difíciles. No reemplaza el acompañamiento profesional.
No, no hay que «superarlo». Es la taza que sigue en el mismo lugar, el número que todavía no te animás a borrar del teléfono, la canción que te desarma en el supermercado. Es reírte un día y sentir culpa por haberte reído. El duelo no es una escalera que se sube de a un escalón: va y viene como la marea.
Este laboratorio no tiene apuro. Podés hacer una estación hoy y otra dentro de un mes, o ninguna. Vale para la muerte de alguien querido y también para otras pérdidas: una separación, un país que dejaste, una etapa que terminó. Más sobre esto en duelo y pérdidas.
01
Las investigadoras Margaret Stroebe y Henk Schut propusieron el modelo de doble proceso: en un duelo oscilamos entre momentos orientados a la pérdida (llorar, recordar, extrañar) y momentos orientados a la reconstrucción (ocuparse de lo nuevo, distraerse, hacer planes). Ir y venir entre los dos no es negación ni falta de amor: es como se procesa una pérdida.
Mirar fotos, llorar, visitar un lugar que compartían, hablar de la persona, escribirle, sentir bronca o culpa, extrañar.
Pregunta: ¿te estás permitiendo estos momentos, o los evitás todo el tiempo?
Aprender tareas que hacía la otra persona, retomar el trabajo, ver una película, reírte con amigos, hacer planes, armar una rutina nueva.
Pregunta: ¿te permitís descansar del dolor, o sentís que distraerte es traicionar?
Lo que preocupa no es oscilar, sino quedarse fijo en uno de los dos lados durante mucho tiempo.
02
Muchas veces quedan cosas sin decir: un gracias, un perdón, un te quiero, una bronca. Escribirlas no cambia lo que pasó, pero puede aliviar. Algunas preguntas para empezar:
03
El vínculo no termina con la pérdida: se transforma. El psicólogo J. William Worden habla de encontrar una forma de seguir conectados mientras la vida continúa. ¿Qué de esa persona, o de esa etapa, querés conservar?
04
Los rituales le dan forma a lo que no tiene palabras. No hace falta que sean religiosos ni grandes. Algunas ideas, por si alguna te resuena:
05
Cumpleaños, aniversarios, fiestas: suelen doler más de lo esperado, y muchas veces la anticipación es peor que el día. Planificarlas un poco ayuda.
Primer paso
Escribime y coordinamos una primera entrevista, en Alta Gracia u online. No hace falta traer nada resuelto: alcanza con las ganas de empezar a mirar.
La primera entrevista es para conocernos, sin compromiso de continuar.
«Nicolas es muy profesional con una gran calidad humana, escucha y sabe acompañarte en el proceso!»Paciente en Google · +100 opiniones
Recursos
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