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Nicolás BongiornoPsicólogo clínico · M.P. 8209

Laboratorio

Laboratorio de duelo

No para «superar» una pérdida, sino para acompañarla. Ejercicios suaves para darle lugar al dolor, al recuerdo y también a la vida que sigue.

En pocas palabras

El laboratorio de duelo propone ejercicios para acompañar una pérdida: comprender el duelo como un ir y venir entre el dolor y la reconstrucción (modelo de doble proceso de Stroebe y Schut), escribir una carta a quien ya no está, registrar lo que esa persona dejó, pensar rituales propios y planificar las fechas difíciles. No reemplaza el acompañamiento profesional.

No, no hay que «superarlo». Es la taza que sigue en el mismo lugar, el número que todavía no te animás a borrar del teléfono, la canción que te desarma en el supermercado. Es reírte un día y sentir culpa por haberte reído. El duelo no es una escalera que se sube de a un escalón: va y viene como la marea.

Este laboratorio no tiene apuro. Podés hacer una estación hoy y otra dentro de un mes, o ninguna. Vale para la muerte de alguien querido y también para otras pérdidas: una separación, un país que dejaste, una etapa que terminó. Más sobre esto en duelo y pérdidas.

  • A tu tiempo. No hay un plazo correcto para el duelo.
  • Sin registro. Lo que escribas queda en tu dispositivo.
  • Podés frenar. Si algo duele demasiado, cerrá y volvé otro día.

01

El duelo va y viene

Las investigadoras Margaret Stroebe y Henk Schut propusieron el modelo de doble proceso: en un duelo oscilamos entre momentos orientados a la pérdida (llorar, recordar, extrañar) y momentos orientados a la reconstrucción (ocuparse de lo nuevo, distraerse, hacer planes). Ir y venir entre los dos no es negación ni falta de amor: es como se procesa una pérdida.

Mirar fotos, llorar, visitar un lugar que compartían, hablar de la persona, escribirle, sentir bronca o culpa, extrañar.

Pregunta: ¿te estás permitiendo estos momentos, o los evitás todo el tiempo?

Lo que preocupa no es oscilar, sino quedarse fijo en uno de los dos lados durante mucho tiempo.

02

Una carta a quien ya no está

Muchas veces quedan cosas sin decir: un gracias, un perdón, un te quiero, una bronca. Escribirlas no cambia lo que pasó, pero puede aliviar. Algunas preguntas para empezar:

  1. ¿Qué extraño de vos?
  2. ¿Qué te agradezco?
  3. ¿Qué me quedó sin decirte?
  4. ¿Qué me gustaría que supieras de mi vida ahora?
  5. ¿Cómo quiero llevarte conmigo de acá en adelante?

Algunas personas la leen en voz alta en un lugar significativo, la guardan o la queman. No hay una forma correcta.

03

Lo que me dejó

El vínculo no termina con la pérdida: se transforma. El psicólogo J. William Worden habla de encontrar una forma de seguir conectados mientras la vida continúa. ¿Qué de esa persona, o de esa etapa, querés conservar?

04

Rituales posibles

Los rituales le dan forma a lo que no tiene palabras. No hace falta que sean religiosos ni grandes. Algunas ideas, por si alguna te resuena:

05

Fechas difíciles

Cumpleaños, aniversarios, fiestas: suelen doler más de lo esperado, y muchas veces la anticipación es peor que el día. Planificarlas un poco ayuda.

Para seguir leyendo

  • Stroebe, M. y Schut, H. (1999). «The dual process model of coping with bereavement: rationale and description». Death Studies, 23(3).
  • Worden, J. W. (2009). El tratamiento del duelo: asesoramiento psicológico y terapia.
  • Klass, D., Silverman, P. R. y Nickman, S. L. (Eds.) (1996). Continuing Bonds: New Understandings of Grief.

Primer paso

¿Querés empezar a conversarlo?

Escribime y coordinamos una primera entrevista, en Alta Gracia u online. No hace falta traer nada resuelto: alcanza con las ganas de empezar a mirar.

La primera entrevista es para conocernos, sin compromiso de continuar.

«Nicolas es muy profesional con una gran calidad humana, escucha y sabe acompañarte en el proceso!»Paciente en Google · +100 opiniones

Recursos

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