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Nicolás BongiornoPsicólogo clínico · M.P. 8209

Salud mental

La soledad: entre el vacío y el encuentro con uno mismo

No es lo mismo estar solo que sentirse solo. Cuándo la soledad nutre, cuándo duele y qué hacer cuando el aislamiento pesa.

Escrito y revisado por Lic. Nicolás Raúl Bongiorno, psicólogo clínico (M.P. 8209)Lectura de 3 minutosÚltima revisión:

En pocas palabras

No es lo mismo estar solo que sentirse solo. La soledad elegida puede ser un espacio de descanso y encuentro con uno mismo; la soledad no deseada, sostenida en el tiempo, duele y afecta la salud. La terapia ayuda a entender qué hay detrás del aislamiento y a recuperar vínculos.

En este artículo
  1. La soledad que nutre
  2. La soledad que duele
  3. Señales para prestar atención
  4. Qué puede ayudar

No, no es lo mismo estar solo que sentirse solo. Hay quien está rodeado de gente un sábado a la noche y siente un vacío que no le entra en el pecho. Y hay quien pasa un domingo entero en silencio, con un libro y un mate, y siente que por fin volvió a casa.

La soledad tiene dos caras. Y saber en cuál estamos cambia todo.

La soledad que nutre

El pediatra y psicoanalista Donald Winnicott escribió sobre la capacidad para estar solo: la posibilidad de estar con uno mismo sin angustia. Paradójicamente, decía, esa capacidad se construye en la infancia estando solo en presencia de alguien que nos daba seguridad.

La soledad elegida puede ser un espacio para descansar, crear, pensar, escucharse. Para Jung, buena parte del camino hacia uno mismo se recorre en esos momentos de recogimiento.

La soledad que duele

Otra cosa es la soledad no deseada: sentir que nadie te ve, que no tenés con quién hablar de lo que importa, que los vínculos están lejos o se volvieron superficiales. Sostenida en el tiempo, esa soledad no solo duele: afecta el ánimo, el sueño y la salud.

Puede aparecer después de una mudanza, una separación, una migración, la jubilación o la pérdida de alguien. Y también puede estar ahí aunque desde afuera parezca que no falta nada.

Señales para prestar atención

  • sentir que nadie te conoce de verdad;
  • evitar el contacto aunque lo extrañes;
  • pasar mucho tiempo sin hablar de lo que te pasa con nadie;
  • tristeza, desgano o cansancio que se sostienen;
  • pensar que sería mejor desaparecer.

A veces el problema no es la falta de gente, sino la falta de encuentro.

Qué puede ayudar

  • Retomar de a poco un vínculo que quedó en pausa: un mensaje alcanza para empezar.
  • Buscar espacios con otros alrededor de algo que te interese.
  • Distinguir si lo que extrañás es compañía o ser escuchado de verdad.
  • Consultar si la soledad se volvió aislamiento o se mezcla con tristeza persistente. Leé también Depresión.

La terapia también es un vínculo: un lugar donde alguien te escucha con atención. A veces es el primer paso para volver a encontrarse con otros.

Para seguir leyendo

  • Winnicott, D. W. (1958). «La capacidad para estar solo», incluido en Los procesos de maduración y el ambiente facilitador (1965).

Preguntas frecuentes

¿Es malo estar solo?

No. La soledad elegida puede ser un espacio valioso. Lo que conviene atender es la soledad no deseada que se sostiene en el tiempo y afecta el ánimo.

¿Por qué me siento solo aunque esté acompañado?

Porque la soledad tiene que ver con la calidad de los vínculos más que con la cantidad de gente. Sentirse visto y escuchado es lo que hace la diferencia.

¿Cuándo la soledad necesita ayuda profesional?

Cuando se vuelve aislamiento, se acompaña de tristeza persistente o aparecen pensamientos de desaparecer. En ese caso, conviene consultar pronto.

:::aviso Si la soledad viene acompañada de pensamientos de hacerte daño, no esperes: llamá al 911 o al Centro de Asistencia al Suicida, 135 (CABA y GBA) o 0800-345-1435 (todo el país). Más teléfonos en Ayuda urgente. :::fin

Este artículo tiene fines de divulgación y no reemplaza una consulta profesional. Si estás atravesando una situación de riesgo, comunicate con el 911 o con el Centro de Asistencia al Suicida (135 desde CABA y GBA; 0800-345-1435 desde todo el país).

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Lic. Nicolás Raúl Bongiorno
Psicólogo clínico, M.P. 8209. Más de 15 años de práctica, con orientación junguiana, base psicoanalítica y perspectiva integrativa. Conocé más sobre mí.

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