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Nicolás BongiornoPsicólogo clínico · M.P. 8209

Laboratorio

Laboratorio de descanso y sueño

Para las noches en que el cuerpo está cansado y la cabeza no se apaga. Lo que dice la evidencia sobre el sueño y ejercicios para darle una mano.

En pocas palabras

El laboratorio de descanso y sueño reúne un quiz de mitos sobre el dormir, una lista de hábitos de higiene del sueño, un diario de sueño que calcula el tiempo en la cama y el tiempo dormido, y pasos guiados para cuando la mente no para a la noche. Se basa en principios de la terapia cognitivo-conductual para el insomnio. No reemplaza una consulta médica.

No, no es que «no sabés dormir». Es la cabeza que, apenas apagás la luz, decide repasar todo lo pendiente, la conversación de ayer y lo que podría salir mal mañana. Es mirar la hora a las tres y hacer cuentas de cuánto te queda. Y cuanto más querés dormirte, más te despertás.

El sueño no se fuerza: se prepara. La terapia cognitivo-conductual para el insomnio, que es el tratamiento con más evidencia, trabaja justamente sobre los hábitos y los pensamientos que rodean la noche. Este laboratorio toma algunos de sus principios. Si la ansiedad es la que no te deja dormir, también te puede servir el laboratorio de ansiedad.

  • Sin presión. Dormir mal una noche no es un desastre.
  • Sin registro. Tus datos quedan en tu dispositivo.
  • Con constancia. Los cambios en el sueño tardan unas semanas en notarse.

01

Mitos del dormir

Muchas cosas que hacemos para dormir mejor, en realidad, empeoran el sueño. ¿Verdad o mito?

¿Qué es?

Aciertos: 0 de 0

02

Hábitos que ayudan

Marcá los que cumpliste hoy. No hace falta hacerlos todos: elegí dos o tres para empezar.

0 de 8

03

Diario de sueño

Completalo a la mañana, sin mirar el reloj durante la noche: una estimación alcanza. Llevarlo una o dos semanas muestra patrones, y es muy útil si consultás a un profesional.

Tu noche

Completá los horarios para ver el cálculo.

04

La mente que no para

Para hacer un rato antes de acostarte, o si te desvelás. Con la luz baja y el celular lejos de la cama (podés leer estos pasos antes).

  1. Descargá la cabeza. En un papel, escribí todo lo que te da vueltas: pendientes, preocupaciones, ideas. Al lado de cada una, un primer paso para mañana. Cerrá el cuaderno.
  2. Bajá el ritmo. Respirá inhalando en cuatro tiempos y exhalando en seis, durante unos minutos.
  3. Soltá el cuerpo. Recorré el cuerpo de los pies a la cabeza, aflojando cada parte: piernas, panza, hombros, mandíbula, frente.
  4. Una imagen tranquila. Imaginá con detalle un lugar donde te sentiste en paz: los colores, los sonidos, la temperatura.
  5. Si no te dormís, no pelees: levantate, andá a otra habitación con luz tenue y hacé algo aburrido hasta que vuelva el sueño.

Para seguir leyendo

  • Morin, C. M. y Espie, C. A. (2003). Insomnia: A Clinical Guide to Assessment and Treatment. Springer.
  • Walker, M. (2017). Por qué dormimos.
  • Riemann, D. y otros (2017). «European guideline for the diagnosis and treatment of insomnia». Journal of Sleep Research, 26(6).

Primer paso

¿Querés empezar a conversarlo?

Escribime y coordinamos una primera entrevista, en Alta Gracia u online. No hace falta traer nada resuelto: alcanza con las ganas de empezar a mirar.

La primera entrevista es para conocernos, sin compromiso de continuar.

«Nicolas es muy profesional con una gran calidad humana, escucha y sabe acompañarte en el proceso!»Paciente en Google · +100 opiniones

Recursos

Para seguir pensándolo