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Nicolás BongiornoPsicólogo clínico · M.P. 8209

Jung y psicología analítica

Ánima y ánimus: la otra mitad que llevamos adentro

Hay una figura interior que nos fascina, nos enamora y a veces nos desordena. Jung la llamó ánima o ánimus.

Escrito y revisado por Lic. Nicolás Raúl Bongiorno, psicólogo clínico (M.P. 8209)Lectura de 3 minutosÚltima revisión:

En pocas palabras

Para Carl Gustav Jung, el ánima y el ánimus son imágenes arquetípicas de «lo otro» dentro de cada persona: la figura interior que compensa la actitud consciente y funciona como puente hacia el inconsciente. Suelen proyectarse en el enamoramiento. Muchos autores junguianos actuales las entienden más allá del género: todos tenemos esa otra mitad.

En este artículo
  1. Qué son el ánima y el ánimus
  2. Una lectura de hoy
  3. Dónde aparece
  4. Integrar la otra mitad

No, no es que te hayas enamorado de la persona equivocada. Es esa fascinación que aparece de golpe, como si conocieras a alguien de toda la vida aunque lo viste dos veces. Es el personaje de una novela que no te podés sacar de la cabeza, la figura que vuelve en los sueños con otra cara pero la misma presencia. Algo en el otro nos llama. Y muchas veces, lo que nos llama es algo nuestro.

Qué son el ánima y el ánimus

Carl Gustav Jung observó que en la psique de cada persona hay una figura interior que compensa la actitud consciente: lo que la conciencia no desarrolló aparece personificado como «el otro» o «la otra». En el lenguaje de su época, la llamó ánima en el hombre —una imagen femenina interior— y ánimus en la mujer —una imagen masculina interior—. Podés ver la definición breve en el glosario junguiano.

Para Jung, esta figura cumple una función importante: es un puente hacia el inconsciente. Así como la persona nos conecta con el mundo de afuera, el ánima y el ánimus nos conectan con el mundo de adentro.

Una lectura de hoy

Jung escribió en la primera mitad del siglo XX, y su descripción está teñida por los roles de género de ese momento. Muchos autores junguianos actuales proponen una lectura más amplia: más que «lo femenino del hombre» o «lo masculino de la mujer», el ánima y el ánimus nombran lo otro dentro de cada uno, aquello que nos completa y que todavía no reconocemos como propio, sea cual sea nuestro género u orientación.

Quedarnos con esa idea de fondo es lo que vuelve útil el concepto en la clínica.

Dónde aparece

  • En el enamoramiento: cuando el otro nos fascina tanto que no lo vemos como es, sino como esa figura interior. Es una forma de proyección. Por eso el desencanto llega cuando la persona real empieza a asomar.
  • En los sueños: figuras del otro sexo, o simplemente «otras», que guían, seducen, desafían o enseñan (los sueños según Jung).
  • En los estados de ánimo y las opiniones: Jung describía un ánima no reconocida como humores que nos invaden, y un ánimus no reconocido como opiniones rígidas que «hablan solas». Dicho sin géneros: cuando esa otra mitad no se integra, actúa por su cuenta.
  • En el arte, los mitos y los cuentos: musas, princesas, magos, extranjeros, guías.

A veces lo que buscamos desesperadamente en otro es una parte nuestra que nunca nos dejamos habitar.

Integrar la otra mitad

Para Jung, retirar poco a poco esas proyecciones y reconocer la figura interior como propia es una etapa central del proceso de individuación. No significa dejar de enamorarse, sino amar con más conciencia: ver al otro un poco más como es y a uno mismo un poco más entero.

En terapia, este trabajo aparece en los vínculos que se repiten, en los sueños y en esas fascinaciones que no se explican. Si te pasa que siempre te enamorás «del mismo tipo de persona», podés leer sobre patrones que se repiten en los vínculos o escribirme.

Para seguir leyendo

  • Jung, C. G. (1928). Las relaciones entre el yo y el inconsciente.
  • Jung, C. G. (1951). Aion. Contribuciones a los simbolismos del sí-mismo (Obra completa, vol. 9/2). Capítulo «La sicigia: ánima y ánimus».
  • Jung, E. (1957). Ánimus y ánima.

Preguntas frecuentes

¿Qué son el ánima y el ánimus según Jung?

Son imágenes arquetípicas de «lo otro» dentro de cada persona: una figura interior que compensa la actitud consciente y funciona como puente hacia el inconsciente.

¿El ánima es solo de los hombres y el ánimus solo de las mujeres?

Así lo planteó Jung, con el lenguaje de su época. Muchos autores junguianos actuales lo entienden de forma más amplia: todas las personas tienen esa otra mitad interior, más allá del género.

¿Qué relación tienen con el enamoramiento?

En el enamoramiento solemos proyectar esa figura interior en el otro. Por eso la fascinación inicial es tan intensa y por eso, con el tiempo, llega el encuentro con la persona real.

Este artículo tiene fines de divulgación y no reemplaza una consulta profesional. Si estás atravesando una situación de riesgo, comunicate con el 911 o con el Centro de Asistencia al Suicida (135 desde CABA y GBA; 0800-345-1435 desde todo el país).

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Lic. Nicolás Raúl Bongiorno
Psicólogo clínico, M.P. 8209. Más de 15 años de práctica, con orientación junguiana, base psicoanalítica y perspectiva integrativa. Conocé más sobre mí.

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